Cuando llegas a la sección de “Habilidades” en tu currículum, es fundamental entender la diferencia entre Hard Skills (habilidades duras/técnicas) y Soft Skills (habilidades blandas/personales).
Hard Skills (Lo que sabes hacer) Son conocimientos técnicos y medibles que has aprendido mediante educación o experiencia.
- Ejemplos: Python, Diseño Gráfico, Contabilidad, Inglés Avanzado, SEO, Manejo de Excel.
- Importancia para el ATS: Son vitales. Los robots ATS escanean tu CV buscando estas palabras clave exactas. Deben ser el 80% de tu lista de habilidades.
Soft Skills (Cómo trabajas) Son atributos de tu personalidad, hábitos de trabajo y formas de relacionarte con los demás.
- Ejemplos: Liderazgo, Trabajo en equipo, Resolución de conflictos, Comunicación efectiva, Adaptabilidad.
- Importancia para el humano: El ATS rara vez te descartará por no poner “Proactivo”, pero el reclutador humano sí buscará estas cualidades durante la entrevista.
El mejor consejo: No hagas una lista interminable de soft skills. En lugar de simplemente escribir “Liderazgo” en tu lista, es mejor demostrarlo en tu experiencia laboral: “Lideré un equipo de 5 personas para entregar el proyecto antes de la fecha límite”. Esto valida tu habilidad blanda con hechos reales.