Una de las preguntas más frecuentes al redactar un currículum es: “¿Debe caber todo estrictamente en una sola página?”
Durante años, la regla inquebrantable de los expertos en recursos humanos era no superar jamás la página única. Hoy en día, gracias a la digitalización y a que los sistemas leen la información en milisegundos, esa regla se ha flexibilizado, pero no ha desaparecido por completo.
Aquí tienes la guía definitiva según tu nivel de carrera.
El currículum de una página
Esta es la extensión ideal para el 70% de los solicitantes. Debes apuntar a una sola página si:
- Eres estudiante o recién graduado.
- Tienes menos de 5 a 7 años de experiencia laboral.
- Estás haciendo un cambio radical de industria y tu experiencia pasada no es directamente aplicable.
Los reclutadores dedican un promedio de 6 a 8 segundos a escanear un CV en la primera revisión manual. Una sola página los obliga a leer solo tus mejores y más grandes logros, sin distracciones.
El currículum de dos páginas
No tengas miedo de pasar a la segunda página si:
- Tienes más de 7 a 10 años de experiencia progresiva en tu industria.
- Eres un perfil muy técnico, científico o de ingeniería (necesitas espacio para listar tecnologías, lenguajes de programación, proyectos complejos y certificaciones).
- Aplicas a cargos ejecutivos o académicos donde se requieren detalles sobre publicaciones o conferencias.
Regla de oro: Si vas a usar una segunda página, asegúrate de llenarla al menos hasta la mitad. Una segunda página con solo dos o tres líneas de texto se ve descuidada y da la impresión de que no supiste resumir tu información.
Qué eliminar para ahorrar espacio
Si estás luchando por encajar todo en una página, aplica estos recortes:
- Quita el “Objetivo Profesional” anticuado: Reemplázalo por un Resumen Ejecutivo de 3 o 4 líneas enfocado en lo que puedes aportar, no en lo que tú quieres de la empresa.
- Elimina trabajos muy antiguos: Si aplicas para Gerente de Finanzas, no necesitas mencionar que fuiste cajero en un restaurante hace 15 años.
- Omite la frase “Referencias disponibles a petición”: Se da por sentado. Es un desperdicio de espacio muy valioso.
Usar un sistema automatizado de diseño como el de cvatsfacil.com te ayudará a optimizar los márgenes y el interlineado para aprovechar al máximo cada milímetro de tu hoja sin que el texto se vea amontonado.